domingo, 30 de marzo de 2014

LA MUERTE DE UNA MADRE CON SU HIJO.

Todas las fotos del holocausto son terribles por el grado de crueldad y de sadismo pero esta toma particularmente simboliza la barbarie alemana en su máxima dimensión. La madre en un acto instintivo trata de proteger a su hijo de la ráfaga de balas en el último instante de su vida. Cabe preguntarse qué clase de adoctrinamiento pudo llevar a este verdugo a semejante bajeza.
En esta fotografía puede observarse la cabeza de una víctima de Auschwitz transformada en un objeto de decoración doméstico con la base en madera. La esposa del comandante del campo de Buchenwald fue una reconocida coleccionista de esta clase de "objetos" que regalaba a sus amistades. Muchas familias alemanas de clase media tuvieron en sus hogares esta clase de "souvenirs" a modo de trofeo así como lámparas forradas con piel humana. Esta clase de hechos demuestra el grado de complicidad del pueblo alemán en el holocausto.
  Experimentos Humanos.

Este grupo de niños calcinados posan ante el "médico" tras un experimento sobre la resistencia humana a los cambios de temperatura. Algunos niños sufrían amputaciones, deformaciones de columna y hasta padecían la vivisección en nombre de la ciencia alemana. La mayoría de los profesionales que trabajaron en esta clase de experimentos quedaron impunes tras la guerra y muchos incluso siguieron ejerciendo su actividad sin interferencias ni sancione.s.